miércoles, agosto 16, 2006

Sin haberlo encontrado ya lo había perdido. Fue un instante de distracción en el que lo olvidó.

Inseguridad.
Correr.
Desconfianza.
Arriesgarse.
Todo o nada.

Hoy.
Sentí mi sangre hervir.
Hierven los días, se evaporan en las horas.
Si el sol no quisiera salir ¿qué pasaría con los días que quieren nacer?
Que alguien toque a su puerta.
Despierten al sol.

Otro día llego.
Alguien abrió.
Fui yo.

Abro las puertas a esta jaula y dejo volar a los fantasmas de ayer.
Me siento frente a esta vida.
Quiero conversar con ella.
Y así estoy hoy, me encuentro cara a cara ... conversamos acerca de nuestro por venir. Tal vez nos pongamos de acuerdo. Entonces, sigo. Tal vez logremos que amanezca nuestro sol imaginario.

Adios a mis fantasmas de ayer. Bienvenidos fantasmas de hoy.

Aunque no crea en ellos, los fantasmas se resisten a desaparecer.
La condición fantástica de los fantasmas es una invención personal. Y cada persona trata de negar a su propia creación.
Miedo.
Los negamos convirtiéndolos en ecos de algo que ya no es.

Entre el pensamiento y la pasión.

Ingenuidad. Ilusión


Desteñida y lejana mirada.
Fueron velas que iluminaron noches, pero se consumieron en el alboroto de días que escapan, sin dar señales de a donde van a parar.
¿Estarán todas juntas en algún rincón de mi placard?
O ¿Se fueron por las calles de esta extraña ciudad?
¿ya no están?
¿ya no está?

No lo se.
Esa mirada late dentro de mi.
Se que la siento latir.

Golpeen las puertas del Sol.

1 Comments:

Anonymous Anónimo said...

Ilusiones

En la magia de los sueños
ellos vienen desde lejos.
Son las brujas caprichosas,
son las hadas misteriosas.
Son los duendes, los fantasmas,
y los seres con espadas.
(Cuando llega la mañana son
burbujas,no son nada.)

4:04 p. m.  

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