jueves, agosto 31, 2006

Su nombre

Desilusiones
Garúan sobre sus ojos.

Esa garúa hace marchitar
Eso que no puede ya nombrar

Pero quién convence a sus labios
Que tiemblan al pronunciarte

Quien puede convencer a su piel
De que no necesita de tu piel
De que no necesita de tu abrazo

Es su corazón el que la confunde
A causa del miedo que esa garúa da
Son latidos contradictorios:
Búscalo...
Olvídalo.

Pero vuelve a ocurrirle,
Los latidos vuelven
Y entonces,
Sueña con aquel beso.

También Son sus pies
Que no quieren ya seguir
Por las sendas de Soledad

Quien fuera aquella Señora
Que de la nada surgió
A decir, que su nombre la condenó.